¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?
Pagar la factura de la luz es uno de los principales gastos a los que se enfrentan los hogares y negocios en España. Lo primero que debes hacer es saber cuáles son los electrodomésticos que consumen más electricidad, tener claro qué tarifa eléctrica es más adecuada y conocer cuando te conviene utilizar los electrodomésticos en caso de que hayas optado por la discriminación horaria en la electricidad.
Tomando nota de estos pequeños consejos y cambiando algunos hábitos de tu consumo eléctrico, conseguirás ahorrar electricidad y lo notarás en tu factura de luz a final de mes.
¿Qué electrodomésticos consumen más electricidad?
¿Te has parado alguna vez a pensar que puedes ahorrar decenas de euros al año si sabes cómo y cuándo usar tus electrodomésticos? Ya sea porque tienes que diseñar la cocina o porque tus electrodomésticos ya tienen bastantes años, lee con atención este artículo y descubre cuáles están consumiendo más electricidad en tu casa y varios consejos para reducir el gasto.
En concreto, los electrodomésticos que más energía consumen son, principalmente, los que utilizan energía para calentar agua o aire. Estas son sus características:
Lavadora y secadora
Las lavadoras y, especialmente, las secadoras, utilizan el calor para eliminar la suciedad y los gérmenes de la ropa y, posteriormente, secarlas lo mejor posible. Según datos de la OCU, una lavadora consume, de media, 1034 Wh por cada uso, mientras que la secadora unos 2000 Wh.
Hay opciones que permiten reducir el consumo de energía. El más habitual es utilizar ciclos de lavado que no necesiten agua caliente o los programas ECO que, aunque tardan más tiempo, y pese a lo que puede parecer a primera vista, son más eficientes. Esto se debe a que la maquinaria no tiene que funcionar a plena potencia, sino que puede llevar un ritmo óptimo de forma consistente.
Para reducir el consumo de la secadora, la mejor solución es, lógicamente, tratar de tender la ropa. Sin embargo, entendemos que hay regiones en las que la humedad y las lluvias están presentes la mayor parte del año y, a veces, es inevitable tener que usar la secadora. En ese caso, lo mejor es tratar de llenarla al máximo de su capacidad.
Lavavajillas
Los lavavajillas se han convertido en un electrodoméstico imprescindible en nuestras cocinas, pero también es uno de los que más consumen. Aunque muchos modelos vienen con varias configuraciones de temperaturas, para desincrustar restos de comida suele hacer falta usar calor. Un lavavajillas, de media, consume 757 Wh por cada uso.
Para tratar de optimizar el consumo, además de utilizar programas ECO si los tiene, se debe llenar el lavavajillas al máximo de su capacidad. No obstante, muchas veces nos pasamos o no colocamos bien la vajilla, lo que se traduce en platos, vasos y cubiertos mal lavados. Por tanto, intenta organizar de forma adecuada la vajilla para optimizar mejor su consumo y que los utensilios queden limpios.
Hornos y placas
Aunque depende mucho del hogar, a la sociedad española en general no le disgusta cocinar. Por eso, las placas y los hornos son electrodomésticos muy utilizados y valorados. El horno es conocido por ser uno de los electrodomésticos que más energía consume. De ahí que se recomiende cocinar más de un plato a la vez para aprovechar el calor que se genera en todo el habitáculo. Por eso, la mayoría de los hornos están preparados con dos bandejas o rejillas. Por cada uso, un horno consume de media 900 Wh.
En cuanto a las placas, hay mucha variedad entre placas vitrocerámicas y de inducción, e incluso dentro de cada modelo puede haber diferencias importantes. El consumo de una vitrocerámica, de media, oscila entre 1.200 y 1.500 Wh, mientras que el de la placa de inducción entre 1.500 y 2.000 Wh. No obstante, la placa de inducción es más eficiente, por lo que tarda menos en cocinar los alimentos y, por tanto, compensa ese gasto extra de energía.
Frigorífico y congelador
Pese a que hemos dicho que lo que más energía gasta es calentar el aire o el agua, los frigoríficos y congeladores tienen una particularidad que no tienen el resto de los electrodomésticos de la casa: deben estar siempre encendidos. Aunque el motor se apaga y enciende a menudo, un frigorífico nunca está desenchufado, ya que eso provocaría que los alimentos se estropeasen.
Los frigoríficos, no obstante, son uno de los electrodomésticos más eficientes. De media, consumen 675 Wh al día. Al mes, la suma asciende a 20.250 Wh. Se puede consumir menos energía si se sube la temperatura del frigorífico o se utiliza el programa ECO.
Consejos para ahorrar en la factura de la luz
Además de aprovechar al máximo la potencia y capacidades de los electrodomésticos, también hay otras formas de ahorrar dinero en la factura de la luz. A continuación, encontrarás una serie de medidas que suponen pequeños cambios que pueden hacerte ahorrar una importante suma de dinero en la factura de la luz a final de mes.
Revisar la tarifa de luz
Por inercia, tendemos a no comprobar si la tarifa de luz que tenemos contratada es la que mejor se adapta a nuestra forma de consumir en ese momento. Por ejemplo, si se cuenta con la suficiente flexibilidad, puede interesar una tarifa con discriminación horaria en la que la energía tiene tres tramos. Con estas tarifas, solo tienes que aprenderte a qué hora es más barato poner la lavadora y, al tener un precio más bajo que las tarifas fijas, se ahorra dinero sin tener que reducir el consumo de luz.
Las comercializadoras cambian las tarifas de luz a menudo, y no solo el precio, sino que también ofrecen promociones que las complementan y las vuelven más atractivas. Si conoces tus patrones de consumo, es probable que encuentres una tarifa de luz que te permita ahorrar cada mes.
Ahorrar en iluminación
- Apaga todas las luces que no utilices, no solo disminuirás el consumo eléctrico, sino que también alargarás la vida de la bombilla.
- Intenta sustituir las bombillas incandescentes por bombillas de bajo consumo. Aunque la inversión inicial que deberás hacer es mayor su bajo consumo y su larga duración compensan el desembolso inicial
Ahorrar en los electrodomésticos
- A medida que vayas teniendo que cambiar los electrodomésticos de tu casa, puedes optar por comprar un aparato con alta eficiencia energética. Al igual que ocurre con las bombillas de bajo consumo, su precio suele ser más elevado, pero su impacto en el consumo de una casa es también notable.
- No dejes los electrodomésticos y otros aparatos eléctricos en «stand by», como por ejemplo el televisor o el cargador del móvil. Es mejor desconectarlos o tener todos enchufados en una regleta que puedes encender y apagar cuando la vayas a usar.
Ahorrar en la calefacción y la temperatura del hogar
- En los meses más fríos del año, la factura de la luz suele ser notablemente más alta por la utilización de las calefacciones. Adecuar la temperatura de la casa a los 21 o 22 grados usando el termostato es la primera medida que debes tomar para ahorrar en la factura de la luz. Apagar la calefacción por la noche es otra medida muy eficaz.
- Con respecto al aire acondicionado, lo mejor es intentar mantener una temperatura constante para ahorrar.
- Un correcto aislamiento pude contribuir también ahorrar notablemente en la factura de la luz. Un doble acristalamiento, bajar las persianas por la noche cuando la calefacción esté encendida, usar alfombras, tapar las rendijas de puertas y ventanas por las que se escapa el calor son medias de ahorro muy efectivas.
Con esas recomendaciones, fomentarás un mayor ahorro en la factura de la luz y tendrás unos hábitos de consumo más sostenibles. ¡Cada acción suma, así que toma nota y sigue estos sencillos consejos!